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Impacto de la migración latina en la economía de Estados Unidos.

13 Mar

Siendo ese mi primer post como colaboradora del “Blog sobre… todo un poco” quisiera estrenarme con un trabajo con el que presenté una conferencia en La universidad Anahuac de la ciudad de Xalapa, Veracruz, es un poco largo, pero merece la pena la lectura, claro… si es que están interesados en materia de Migración. Despues del salto está el contenido de mi trabajo y por favor si realmente nos les interesa, pueden aplicar ya mismo el TL;DR.

Hablar de economía no es sencillo, al menos para mi formación académica, pero cuando lo conjugamos con la migración, formamos un binomio de  interés para la sociedad y el ámbito político, con tintes altamente polémicos, y esto, considero que a raíz de tres ejes: impacto cultural, laboral y económico, primordialmente remesas.

Acorde a la OIM hay 214 millones de migrantes internacionales a nivel mundial, esto es que 1 de cada 33 personas es migrante. Por su parte Estados Unidos alberga  42.8 millones de migrantes, esto es un 20% de ese gran total de población migrante.

Para poder hablar de un impacto del fenómeno migratorio dentro de una economía, en primer término es preciso delimitar dos puntos muy importantes porque estos nos arrojarán datos significativos a la conclusión del tema, esto es: la migración legal y la ilegal.

Así, la migración legal, en mayor medida nos puede plantear mayores beneficios que implicación de problemas, pero para esto debemos olvidarnos de las falacias  inspiradas en grupos nacionalistas radicales tales como: “los migrantes nos sustituyen, nos desplazan y nos dejan sin empleo”.  Este tipo de argumentos son falsos y para desenmascararlos hay que remitirnos a las legislaciones laborales, de lo cual deriva que los migrantes no sustituyen, sino que complementan, esto es, las empresas tienen permitido contratar personal extranjero sí y sólo sí, sus nacionales no cubren el perfil y/o no hay candidatos que deseen llenar ese vacío laboral. Por ende no existe ningún desplazamiento laboral.

Otro argumento más, generalmente los grupos radicales, indican que los migrantes hacen uso de los servicios de salud en mayor medida que los nacionales, lo cual ha deteriorado el sistema de salud, pensiones, etc., sin embargo, a favor, se puede decir que los migrantes que tienen un estatus regular, deben pagar impuestos, y por ende tienen también derecho a acceder a este tipo de servicios brindados por el estado. Dichos impuestos no tan sólo se ven reflejados en el sistema de salud, sino en general en servicios brindados por el mismo.

En este sentido, acorde a una relatoría de la Comisión Interamericana  de Derechos Humanos, publicado en la Revista Trimestral  Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo Sustentable, el impacto, sea positivo o negativo, es mínimo, pues en general, “las tasas de desempleo y el nivel de salarios están más bien relacionados con ciclos económicos y con la estructura de la economía, y no con el número de personas o la densidad poblacional”[1].

Acorde al Departamento de Seguridad Nacional  de U.S., en 2009, se otorgaron 1,130,818 de residencias, de las cuales 479 845 eran personas de origen americano, primordialmente, México,  Cuba, República Dominicana, Haití, Belice, Costa Rica, El Salvador , Guatemala, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela [2]. Estos residentes legales, se encuentran en su mayoría, en Illinois, California, Texas, Arizona, Nueva York y Pennsylvania.

Del gran total, la mayoría oscilaba entre los 25 y 39 años de edad, y tan sólo 95, 844 se encontraban desempleados, esto es, el  8.4%. Estos daos son significativos porque habla de la fuerza laboral y por ende el aporte al incremento del PIB.

En los ingresos documentados, por cuestiones de placer, negocios, estudios, etc., en el 2009 se dieron 36,231,554, de los cuales el 33.22 % lo concentran Norteamérica y Sudamérica. De este total, 1,703,697, fueron trabajadores temporales y de éstos, apenas el 33.66% corresponden a Norteamérica y Sudamérica.

Sin perder el eje, estas cifras siguen siendo un reflejo del argumento que vengo manejando sobre el impacto positivo en el sistema norteamericano en general, porque todas estas personas se encuentran dentro del marco legal de Estados Unidos. Lo cual implica pago de impuestos, consumo de bienes y servicios, incremento en la fuerza laboral y por ende  en la competitividad de la empresa, etc.

Ahora bien, tomando el otro lado de la moneda, la migración ilegal, tema complejo, polémico, apasionante sin duda. ¿Qué difícil hablar de migración, no?, No, en realidad no señores, hay que perder ese miedo, hay que quitar ese tabú sobre las migraciones, el fenómeno es algo histórico, que existe y existirá, por qué además está muy ligado a las cuestiones de globalización y desde ese enfoque, sin migración, no hay progreso.

No con ello quiero decir, ¡si adelante, vamos todos!, no, pero el progreso no solo es entendible con el flujo hacía afuera, el progreso también deriva del estudio y desarrollo de políticas públicas y productivas.

¿Qué genera la migración?, ¿pobreza, falta de oportunidades, desempleo, nivel educativo?, todo eso generan políticas públicas que implementa el estado-nación para ser un lugar de progreso y bienestar a la comunidad, y no pensando tan solo dentro de la sociedad mexicana, recuerden que la globalidad genera efecto dominó.

Dentro de los datos de interés en este sentido, tenemos que acorde al Banco Mundial, para el 2008, había una población total en EUA de  304.060.000 personas, con una tasa de desempleo del 5.8 %.  Mientras que  Centroamérica y Sudamérica,  concentran el 17.1 % de tasa de pobreza mundial

Así mismo, para el BM, de los 7 países con mayor deuda externa, en la región de  Latinoamérica y el Caribe, se encuentra dos de esos 7 países, que son: México y Brasil.

De acuerdo a un reporte del INEGI, en 2002, el 72% de estos migrantes laborales, en su último viaje a los EUA, carecía de documentos que los autorizaran a trabajar en ese país.

Adalberto Santana, autor de la ponencia intitulada “Migración y economía subterránea en América Latina”, presentada en el Seminario Anual de la Asociación de Latino-americanistas Austriacos, en el 2003, refiere a  México como uno de los países latinoamericanos más poblados, que tan sólo para el 2000, acorde con datos de CONAPO, había un 40% de población en estado de pobreza.

Por otro lado, la Organización Panamericana de la Salud, refiere que hay más de 130 millones de latinoamericanos que carecen de los servicios básicos de salud.

Todos ellos son datos que invitan a la reflexión sobre las motivaciones para poner en riesgo la vida, y conseguir el tan anhelado sueño americano.

¿Qué pasa con la situación de los ilegales?. ¿Qué impacto tiene su presencia en la economía estadounidense?

Primero, toquemos los puntos positivos, regresemos a la situaciones laborales que comenté al principio, el argumento base “somos desplazados”, cierto, pero no es cuestión de la migración, es cuestión de los juegos que se implementan dentro del sistema económico en el que vivimos, esto es el capitalismo.

Además, es más propenso que los desplazados sean los mismos migrantes ilegales, por el arribo de nuevos indocumentados, más jóvenes y/o con una aportación de fuerza laboral más atractiva.

Las empresas, para tener un nivel de competitividad, requieren ingresos, esto se logra, entre otras cosas desde luego, a través de una mano de obra de coste bajo, esto es el juego de la oferta y la demanda, y los migrantes, en su mayoría son los que se ofertan por un trabajo mayor con un salario igual o menor, en comparación con un ciudadano norteamericano o un migrante legal. Ahora, el empresario no necesita pagar seguridad social, lo cual sigue implicando beneficios para la comunidad estadounidense, que al final todo ello se verá reflejado en balanza de pagos. Pero además, muchos migrantes ilegales pagan impuestos, sea porque el estado lo permite o porque usan papeles falsos.

Que quede claro, que esto va acorde a la economía, y no estamos centrándonos en derechos laborales, que además queda cuestionable, pues recordemos que están violentando los derechos y obligaciones de un país.

Otro punto, la seguridad y bienestar social, enfocado en específico a los servicios de salud, bien, la mayor parte de los nosocomios no dan atención médica a los migrantes ilegales, salvo que se trate de emergencias, pero además, los mismos migrantes deciden retraerse del servicio, pues temen ser detenidos y/o deportados. Cabe hacer mención que acorde al Pew Hispanic Center,  el 34.8 % de la población migrante mexicana, no cuenta con seguridad social. Lo cual implica que pese al pago de impuestos que pudiesen estar generando, en minoría generan detrimento de la estructura del sistema de salubridad de Estados Unidos.

Sin embargo, a este punto, para el Dr. Raúl Hinojosa-Ojeda, Director  Ejecutivo del Centro de Desarrollo e Integración de Norteamérica de la Universidad de California en Los Ángeles, la legalización de trabajadores generaría efectos positivos para la economía estadounidense.  Él insta a recordar la ley de reforma y control de inmigración de 1986, la cual generó grandes beneficios a la economía.

El Dr. Hinojosa-Ojeda cita:  “La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) concluyó que aprobar el plan de reforma migratoria amplia de 2006 le habría supuesto al fisco 66,000 millones de dólares en nuevos ingresos en un lapso de diez años”[3].

* La National Foundation for American Policy calcula que los nuevos inmigrantes legales proveerían un beneficio neto de 407,000 millones de dólares al sistema del Seguro Social por 50 años.

* Y un estudio del Center for American Progress concluyó que tratar de deportar a 10 millones de indocumentados costaría cuando menos 206,000 millones de dólares por cinco años.

Todos estos argumentos se basan en un principio de legalidad que por ende lleva encadenado el progreso de la nación.

Bien, pero vayamos al otro panorama, menos agradable, ¿qué pasa con los efectos negativos de la migración indocumentada?

Si bien es cierto que muchos migrantes ilegales pagan impuestos, lo cierto que en su mayoría se da la evasión de los mismos, impuestos que no solo van al uso de  los servicios de salud, sino a infraestructura carretera, casa-habitación, escuelas, etc., servicios que en definitiva si son empleados por los migrantes. Aquí el efecto negativo, es la carga al sistema tributario, y la cierta incapacidad de estado-nación para analizar y prever la infraestructura que demanda la población, pues en cuestión estadística es complejo hablar de cifras.

Otra situación más que va en detrimento de la economía norteamericana, las deportaciones y la patrulla fronteriza. Tan sólo en 2009 se realizaron 613,003 deportaciones, de las cuales, 599,632, corresponden a personas de Norte y Sudamérica. Y 556,032, fueron  detenciones hechas en frontera, de las que el 90% se dieron en el suroeste de EUA (Arizona, California y Texas). Todo ello implica gasto público, en los sistemas de seguridad, en el proceso de deportación, además del reciente incremento de los elementos de la patrulla fronteriza, que son sueldos, seguro, etc., que si están generando fuentes de empleo, sí, pero a que costo?. Además el argumento base en estos es  el incremento de la inseguridad, y el tráfico de drogas y trata de personas.

Aquí no vamos a satanizar la migración ilegal, pero tampoco podemos ponernos una venda en los ojos.  Recordemos que como individuos, como nación, estamos en busca de progreso, y para ello, es necesario estudiar la realidad.  Acorde con Concepción Anguita Olmedo, miembro de la Universidad Complutense  de Madrid, América Latina y Asia son de los mayores  proveedores del mercado de trata, y aunque es difícil asegurar las cifras exactas, según el Departamento de Estado  de Estados Unidos, en 2003, entre 800 y 900 mil personas fueron víctimas[4].

Lo cual, al igual que en México, hace que las políticas públicas y el presupuesto sean destinados en mayor medida, a la seguridad pública. A esto sumemos el gasto de aquéllos migrantes que se encuentran o estuvieron detenidos en cárceles, así tan solo en el 2009 se expulsaron a 125,209 personas con registros criminales.

Adalberto Santana, indica que en la frontera México-Eu, hay una movilización de 300 mil indocumentados anuales y un estimado de cruces fronterizos legales  de 900 mil personas al mes.

Según la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (American Community Survey) de la Oficina del Pew Hispanic Center, en el 2008 un total de 30.7 millones de hispanos de origen mexicano residen en los Estados Unidos. Así, los mexicanos son la población más grande de origen hispano en los Estados Unidos, conformando cerca de dos tercios de la población hispana viviendo en Estados Unidos en el 2008[5].  De este gran total, solo el 22% son ciudadanos estadounidenses. Así mismo la población mexicana es en general la más joven.

Del total de migrantes mexicanos que salen del país, se estima que el 96.1% se dirige al vecino del norte. En el estado, el porcentaje de migrantes que se destinan a Estados Unidos es muy similar al nacional, 96.47% (INEGI, 2000).  De los más de un millón y medio de mexicanos que se dirigen a EU, 4.88% son veracruzanos.

Por otro lado, los estados con mayor concentración de población mexicana son: California, Texas, Illinois, Colorado, Carolina del sur, Arizona, Georgia, Nueva York y Carolina del Norte.

Para concluir, puedo afirmar que la migración al ser un fenómeno complejo tiene implicaciones globales y que además por su naturaleza integral, para su estudio analítico, hay que separar y conclusivamente reintegrar para una visión completa.

Así,  la migración latina, y en particular, la primera minoría migrante en E.U.A., los mexicanos, ha generado impactos positivos, aunque de poca notoriedad en el marco macroeconómico, en sentido de mano de obra barata, competitividad empresarial, la productividad, consumo, reflejado al final, en la balanza de pagos y PIB.

De igual manera, la migración, y sobre todo la ilegal, ha contribuido, en medidas igualmente poco notorias en el marco macroeconómico, al desgaste del aparato económico estadounidense, pues ha contribuido al aumento de delincuencia, la evasión de impuestos y cambio en la idiosincrasia de las naciones, aunque al final, las cifras no son determinantes

Fuentes:

Comisión Interamericana  de Derechos Humanos, Revista Trimestral  Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo Sustentable, Consecuencias Económicas de la migración, disponible en : http://www.revistafuturos.info/futuros_11/migracion_econ.htm, consulado en septiembre de 2010.

Página oficial de la OIM, Hechos y cifras, http://www.iom.int/jahia/Jahia/about-migration/facts-and-figures/lang/es, consultado en septiembre 2010.

Página Oficial del Banco de México, http://www.bancomundial.org/, consultado en septiembre de 2010.

BENDESKY, León,  La jornada,  La economía de la Migración, 28 de mayo de 2007, consultado en septiembre  de 2010.

LONG ISLAND AL DÍA,  Economía y migración: informe especial, http://lialdia.com/2010/01/economia-y-migracion-informe-especial/, consultado en septiembre de 2010.

SANTANA, Adalberto, Seminario Anual de la Asociación de Latinoamericanistas Austriacos, realizado del 16 al 18 de mayo de 2003 en Strobl am Wolfgangssee, Austria, migración y economía subterránea en América latina, disponible en pdf, http://www.lai.at/wissenschaft/arge-oelaf/files/santana.pdf, consultado en septiembre de 2010.

PEW HISPANIC CENTER,  Hispanos de Origen Mexicano  en los Estados Unidos, 2008, disponible en pdf en http://paisano.gob.mx/pdfs/Hispanos_de_origen_mexicano.pdf, consultado en septiembre de 2010.

LEITE, Pula, et all., Emigración mexicana a estados Unidos: balance de las últimas décadas, disponible en http://paisano.gob.mx/pdfs/articulo_1.pdf, consultado en septiembre de 2010.

ANGUITA OLMEDO, Concepción, Nómadas. Revista Crítica  de Ciencias Sociales y Jurídicas, El tráfico ilegal de Seres Humanos  para la Explotación Sexual y Laboral: La esclavitud del siglo XXI, 2007, disponible en http://ningunamujermas.files.wordpress.com/2008/10/concepcionanguita.pdf, consultado en septiembre de 2010.

INEGI, Módulo sobre Migración 2002, versión pdf, consultado en septiembre de 2010.


[1] CFR. Comisión Interamericana  de Derechos Humanos, Revista Trimestral  Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo Sustentable, Consecuencias Económicas de la migración, disponible en : http://www.revistafuturos.info/futuros_11/migracion_econ.htm, consulado en septiembre de 2010.

[2] Cfr. Página oficial Department Homeland  Security (DHS), Immigrations Statistics, http://www.dhs.gov/xlibrary/assets/statistics/yearbook/2009/ois_yb_2009.pdf, consultado en septiembre de 2010.

[3] Cfr. LONG ISLAND AL DÍA,  Economía y migración: informe especial, http://lialdia.com/2010/01/economia-y-migracion-informe-especial/, consultado en septiembre de 2010.

[4] Cfr. ANGUITA OLMEDO, Concepción, Nómadas. Revista Crítica  de Ciencias Sociales y Jurídicas, El tráfico ilegal de Seres Humanos  para la Explotación Sexual y Laboral: La esclavitud del siglo XXI, 2007, disponible en http://ningunamujermas.files.wordpress.com/2008/10/concepcionanguita.pdf, consultado en septiembre de 2010.

[5] PEW HISPANIC CENTER,  Hispanos de Origen Mexicano  en los Estados Unidos, 2008, disponible en pdf en http://paisano.gob.mx/pdfs/Hispanos_de_origen_mexicano.pdf, consultado en septiembre de 2010.

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Publicado por en marzo 13, 2011 en ndb

 

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